La Partida de los diez Grandes Maestros (in spanish)

La Partida de los diez Grandes Maestros (in spanish)

Reynegrovich
Reynegrovich
Feb 12, 2013, 5:22 PM |
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Una joya colectiva

La décima Olimpiada de Ajedrez se celebró del 9 al 31 de agosto en Helsinki, capital de Finlandia. A ella asistieron 25 naciones, con la participación de 140 jugadores (13 Grandes Maestros y 38 Maestros Internacionales). Se efectuaron 740 partidas en dos etapas por el sistema Round Robin.

Las estrellas soviéticas eran: Keres, Smyslov, Bronstein, Geller, Boleslavsky y Kotov.

Era la primera vez que la Unión Soviética participaba en una competición burguesa; todo el mundo ajedrecístico se hallaba expectante. Las presiones de los dirigentes soviéticos eran enormes (Botvinnik comentó que un delegado "interrogó" al equipo acerca de si "podían" ganar la medalla de oro... Había dudas sobre la forma ajedrecística del Campeón del Mundo, que no aceptó jugar en otro tablero que no fuera el primero, por lo que al final "se apartó" de la competición...).

Al final se dió la lógica, y se llevaron el primer puesto. Valga mencionar el más que meritorio segundo puesto de la Argentina, con un equipazo que peleó "de tu a tu" con el equipo campeón.

Pero lo que nos interesa es la curiosa partida de entrenamiento que precedió a este gran torneo.

Lo que sigue está tomado del bloc de notas del Árbitro Internacional Lev Abramov:

La participación de diez grandes maestros (¡y cuales!) en una partida en consulta es, desde luego, un acontecimiento extraordinario. A mi, como intermediario, se me encargó transmitir las jugadas, parar el reloj y anotar la partida y el tiempo gastado en la meditación (Un generoso "estudio de campo" de la Comisión de Ajedrez del Partido Comunista Soviético... N. del A.). En espera de la jugada siguiente me dediqué a tomar notas sobre la conversación de los consultantes.


He aquí la partida, con los comentarios de estos genios, anotados por Abramov:

 

¡Cautivadora y hermosa partida!  Dirijamos aún la atención a la fenomenal y triunfal marcha de la dama negra: d8-c8-b7-c6-a4-b3xc3 y después, ya en la etapa final b3-a4-a5-d2-f2-e3-g5. La mayoría de la treintena de jugadas las hizo la dama, ¡y le sobraron algunas! ¡Y cuánto vale el paseo de los reyes, el blanco (e1-f2-g3-f4-g4xh4-h3) y el negro (e8-d7-c8-b7-b8) en un juego abierto, en un tablero lleno de fuerzas combatientes! E incluso con las banderas colgando, las blancas intentaron no sólo salvarse, sino ganar, ofeciendo la dama, que -desde luego- fue tranquilamente rehusada.


Hasta aquí las palabras del feliz testigo de esta extraña obra. Confieso que no he profundizado  mucho en el estudio de este laberinto, y pido la ayuda de la afición ajedrecística para develar este singular enigma que (como una ofrenda divina) no fue legado por esta decena de Titanes del tablero.

¡Que lo disfruten! ¡A agarrar el tablero y calcular variantes!

Espero me comenten sus impresiones sobre esta divina partida, me voy a analizar un rato...Smile

Fuente: "Ajedrez en la cumbre" (Tigran Petrosian)