Diario de nuestra última ronda en la Olimpiada. El fracaso o la gloria.

Diario de nuestra última ronda en la Olimpiada. El fracaso o la gloria.

WGMCarlaHeredia
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Sep 18, 2016, 1:28 AM |
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Diario de nuestra última ronda en la Olimpiada. El fracaso o la gloria. 
¿Qué sucede horas antes del match?

Son alrededor de las 9pm del 12 de septiembre. Salimos a comer todos los jugadores y capitanes a un restaurante cercano al hotel. Se sabe que al día siguiente nos tocará un rival difícil. A más de eso, Martha Fierro nuestro primer tablero no podrá jugar la última ronda ya que no puedo encontrar pasaje para NY luego que terminara el torneo. Nuestra alineación es forzada: Heredia, Moncayo, Romero, Bosch. Se juegan 4 tableros, pero somos un equipo así que, aunque Martha no pueda estar nos da ánimos y confía en nosotras. Disfrutamos la comida, y en medio de risas y compañerismo salen los pareos. Jugaremos contra Letonia en la mesa 15. Las letonas son claras favoritas por rating para llevarse el match. Las letonas son preclasificadas 29 y nosotras 45. Hace unos días Letonia fue noticia porque su primer tablero, la Gran Maestra Dana Reizniece (quien es ministra de finanzas de su país), venció a la campeona del mundo: la china Yifan Hou. El pareo es forzado, jugaré contra Dana. Alrededor de las 11pm me retiro al hotel, la última ronda será al día siguiente a las 11 am. El resto del equipo se queda compartiendo y va dentro de un rato al hotel.

Probablemente, las letonas piensan que alinearemos al equipo titular en el que esta Martha y su preparación se basará en eso. Nosotras tenemos el panorama claro: jugamos en la mesa 15, es decir ya estábamos entre las 30 primeras. Sin embargo, una derrota nos dejaría en el puesto 60 o peor. Un empate probablemente entre las 40 y una victoria nos catapultaría a estar en las 30 primeras… lo cual sería histórico.

Antes de dormir reviso las partidas de mi rival de turno. Ella juega la inglesa (1.c4), yo reviso mis archivos y anteriores partidas contra la inglesa y voy a dormir. Todos nos levantamos temprano a desayunar… en la mesa se habla un poco de las preparaciones. Evelyn decide que no jugará lo habitual que ella juega sino un rossolimo (1.e4 c5, 2.Cf3 Cc6 3. Ab5 g6 4. Axc6) para sorprender a su rival y evitar preparación. Yo le digo que eso lo he jugado yo muchas veces… y que quizás mejor no definir el tomar el caballo en c6 y jugar enroque. Ella me dice que si tengo tiempo vaya a su cuarto y la ayude a preparar un poco. El tiempo corre… y cada vez queda menos tiempo para ir a la partida. Reviso un poco mis líneas y subo a su habitación a ayudarla a preparar, pero sugiero el rossolimo con c3 y h3 que me lo había enseñado mi entrenador tiempo atrás. Vemos algunas líneas-ideas y llega Bryan a ayudar… Yo dejo a Evelyn con Bryan estudiando y me retiro a mi cuarto a ver un poco más de lo que jugaré. 


Salimos a la ronda, nos ubicamos en el tablero 15, cada una en su tablero. Sabemos que es un día importante. Todas estamos de acuerdo en luchar como equipo de si vamos perdiendo el match no regalar tablas sino paliar cada partida. El capitán nos pide no concentrarnos en el resultado sino cada una en nuestra partida y así tener un mejor desempeño individual y como equipo. 


La ronda empieza, en efecto en mi partida se juega la inglesa y en la partida de Evelyn el rossolimo. Abigail juega su Paulsen y desde el primer tablero se me es difícil ver sin levantarme lo que pasa en el cuarto tablero de Jacqueline. Confió en que todo salga bien. Las jugadas pasan, mi posición es entre igualada y un poquito mejor para mi rival. Evelyn, efectivamente, sorprende a su rival con las primeras jugadas y su rival consume mucho tiempo en la apertura. Abigail esta un poco peor… Jacqueline está en una posición normal de la Ruy López.

Unas jugadas más y decido simplificar la posición, pero quedo un poco peor. Sin embargo, se que objetivamente la posición es igualada, aunque es mucho más fácil jugar en el bando contrario que desde mi bando. Pero es lo que hay… y debo ser precisa. Evelyn está en una posición compleja… parece mejor. Jugadas después, Abigail pierde su partida. Estamos abajo en el marcador. 1 para Letonia, 0 para Ecuador. Aún hay 3 partidas en juego. Evelyn, Jacqueline y yo estamos conscientes de esto y seguimos adelante.

La posición de Evelyn sigue complicada, Jacqueline mucho mejor… yo dejo de ver sus partidas. Cada vez tengo menos tiempo y la posición hay que evaluarla, calcularla y defenderla. Pasa el tiempo, mi posición se simplifica en un final de torres y peones. Se liquidan los peones del flanco dama y quedamos cada una con una torre y tres peones por bando en el flanco rey. Ofrezco tablas. Mi rival dice que no. Aunque objetivamente la posición es tablas, mi rival tiene mejor estructura de peones (aunque en este caso no servía de mucho) e intenta maniobrar a ver si equivoco y puede ganarme o pasarme algún peón. Dos años atrás en la anterior Olimpiada contra escocia, perdí un final de torres que era tablas… aprendí mi lección… las tablas hay que ganarlas. Finalmente, no se puede forzar más. Mi partida termina en tablas. Mis compañeros me felicitan. El marcador ahora está Letonia 1 – Ecuador 0.5

Evelyn está mucho mejor mientras que Jacqueline tiene dos peones de ventaja. El tiempo pasa, yo no aguanto el nerviosismo y camino por la sala viendo otras partidas. Luego vuelvo a nuestro tablero y nuestras dos jugadoras están ganadas. Tenemos asegurado mínimo el empate con Letonia… pero se puede más. Jacqueline tiene dos peones de ventaja en un final de dos torres por bando. Los finales de torres siempre tienen sus trucos, ella debe ser cuidadosa. Evelyn tiene dos peones de ventaja, pero su rival ha hecho un bloqueo que no deja a Evelyn progresar. Yo salgo de la sala, voy a conversar con el presidente de la FEDA. El tiempo pasa y pasa… finalmente vemos al equipo caminando para salir de la sala. Jacqueline y Evelyn me dicen… GANAMOS el match! . El match concluyó 2.5 a 1.5 a nuestro favor luego de las victorias de Evelyn y Jacqueline. Estoy en shock, le ganamos a Letonia.

Nuestra felicidad y nuestra alegría no puede ser más evidente. Cada match que jugamos, ganamos como equipo y perdimos como equipo. Hoy, no fue la excepción. Horas más tarde, vemos los resultados finales: en la general nos ubicamos 27avas y segundo mejor equipo latinoamericano detrás de Cuba. En las categorías por rating nos ubicamos en nuestra categoría 2das empatadas, por desempate 4tas. Hemos hecho historia, la mejor actuación femenina en la historia del ajedrez ecuatoriano en una Olimpiada. Las horas pasan, somos muy felices… Martha llega a New York y nos escribe. También está en shock, no lo puede creer. ¡Ganamos! Nos felicita, se siente muy feliz y orgullosa del equipo. Hemos hecho historia. Si, hemos… no solo las 5 jugadoras y el capitán. Sino cada ecuatoriano, porque cuando jugamos estamos representando a un país. A cada ecuatoriano en casa y también los que han dejado el país en busca de sueños, pero no olvidan sus raíces. No sé si este momento se repita, pero hoy quería dejar escrito este momento importante. Quizás un día en el futuro lo vuelva a leer (o quizás alguien más lo lea) y esta misma crónica me dé ánimos de creer en mí, de creer en mi equipo y país. Que juntos podemos hacer cosas grandes… que las partidas se ganan con entrenamiento, pero también dejando el corazón.