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Korchnoi, a los 80

Korchnoi, a los 80

mstagnaro
Mar 24, 2011, 8:32 AM 5

Una de las últimas leyendas del milenario juego celebró en suiza el cumpleaños con su esposa y amigos; poseedor de una mente notable y una historia de vida de película, participará en un torneo en san sebastián, en abril próximo


Víktor Lvovich Korchnoi, una de las últimas leyendas del milenario ajedrez, acaso tenga licencia para decir y hacer lo que le dé la gana. Ese hombre, un sobreviviente que luchó contra demonios y fantasmas, entre los horrores y espantos de una guerra y un exilio, aún juega para la memoria, para desafiar el olvido. Ayer cumplió 80 años. 

"Los festejos fueron en Zurich; me reuní con algunos amigos del mundo del ajedrez, pero no hubo ningún banquete especial, ni siquiera soy un buen gourmet para agasajarlos. ¿Si pedí algún deseo? No... Ya recibí de regalo una invitación para jugar un torneo internacional en San Sebastián, en abril próximo", contó Korchnoi a La Nacion desde su hogar en Suiza, nido de felicidad que comparte junto a Petra Leewerick, que fue su secretaria y es centinela de sus promesas de amor desde hace más de 40 años. 

Nacido el 23 de marzo de 1931, Víktor Korchnoi padeció la invasión nazi y el sitio a Leningrado, su ciudad natal, en 1941; sin madre ni padre, vivió bajo el cuidado de su abuela (Elena Alekseeva) y su madrastra (Roza Abramovna). "Mis padres se separaron cuando tenía dos años; él (Lev) falleció durante un bombardeo alemán y mi abuela, que se ocupó de mi crianza, murió en 1942. Un vecino me ayudó a empujar el trineo que llevaba su cuerpo hasta el cementerio de Volkovy. Caminaba un kilómetro diario para conseguir agua de un agujero en el hielo del río Neva; la comida era muy escasa y utilicé las planillas de racionamiento de los muertos para conseguir alimentos; cambié pan por leña para protegerme del frío. Cuando la hambruna nos alcanzó, mi gato Macheck desapareció de la casa", recordó. 

Acaso, en los estigmas de esa infancia desangelada estén las respuestas a los cómo y por qué de ese hombre que disputó en su carrera 11 ciclos por el campeonato mundial con un palmarés que exhibe no menos de un 5º puesto en 154 certámenes. Un hombre que en la senectud todavía compite frente a los mejores. En febrero último, en el Open de Gibraltar y entre 232 jugadores -a muchos cuadruplicaba en edad-, Korchnoi finalizó 39º, con 6 puntos sobre 10 posibles, y entre sus vencidos estuvo la estrella italiana Fabiano Caruana, Nº 20 del mundo, de 18 años. 

-¿En Gibraltar sintió que los rivales comprendían su juego?  

-No me gustó mi actuación; lo haré mejor en el futuro. Ellos estudian con las computadoras y mis conocimientos son esencialmente sin la máquina, por eso mi comprensión es más profunda. El uso excesivo de la computadora pacifica al cerebro humano, lo calma. 

-¿De dónde saca tanta energía para enfrentarse con rivales más jóvenes?  

-Lo primero es saber que es necesario recargar la energía. Yo comencé con trabajos de gimnasia en 1971. Y mi esposa cree que debo hacer dieta, y de vez en cuando me fuerza a hacer algo con ella. Creo que le es más fácil cocinar lo mismo para dos que hacer comidas diferentes [rió]. No creo que ser más gordo afecte mi nivel de ajedrez. 

Korchnoi contó que su dieta, además de caviar, incluye vitaminas, gluten, ácidos y uvas. Y hace 15 años dejó el cigarrillo. 

-¿Si pudiera detener el tiempo y cambiar el destino, qué haría?  

-Seguramente regresaría a 1965, a un viaje a Hamburgo [Alemania], donde recibí la propuesta de quedarme y comenzar otra vida. Entonces decliné diplomáticamente la propuesta; creo que perdí 11 años de una vida mejor. 

-¿Qué fue lo mejor y lo peor que le pasó frente al tablero?  

-Lo mejor, la conquista de mi primer campeonato soviético, en 1960, cuando logré el título de maestro. Y lo peor, mi revés ante Karpov en 1981: fue el principio del fin de mi carrera activa. 

-¿Cuál fue el mejor ajedrecista de los últimos 50 años?  

-Sin dudas, Robert James Fischer. 

Víktor Korchnoi, el hombre cuya odisea de vida originó el guión de la película La diagonal del alfil (Oscar a la mejor película extranjera, 1984) y la ópera rock "Chess" (de fuerte convocatoria en Londres y Nueva York), pudo ser también actor, músico y profesor. "Abandoné mis estudios de música porque en casa no teníamos piano ni lugar para practicar. Quise ser actor, pero mi mala pronunciación del ruso me bajó del escenario. Y pude ser profesor pero el ajedrez me salvó de ello; hoy viviría en Siberia enseñando la historia de mi país. Pensándolo bien, ya no me quejo, no me ha ido nada mal con este juego", se complació. 

-¿En qué se diferencian los grandes maestros?  

-Ningún gran maestro es normal; sólo nos diferenciamos por la gravedad de nuestra locura. 

Víktor Korchnoi, el ajedrecista de 80 años que sigue escribiendo capítulos de una vida con guión de película. 

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años de carrera ajedrecística y más de 5000 partidas lleva Korchnoi. Ganó cuatro campeonatos soviéticos y fue dos veces subcampeón mundial. En 2009 se proclamó campeón nacional suizo. Entre 1960 y 2008 participó en 17 olimpíadas, con 211 encuentros: venció en 93, empató en 96 y perdió en 22.

 

Nota de Carlos A. Ilardo, para Diario LA NACION de Argentina

http://www.canchallena.com/1359965-korchnoi-a-los-80

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