Gary Kasparov: 24 Lecciones de Ajedrez (Lección 3)

Gary Kasparov: 24 Lecciones de Ajedrez (Lección 3)

nyko1978
nyko1978
Feb 9, 2017, 1:01 PM |
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Que tal? Disculpen la tardanza. Pero mi computadora se cayó y se partió la pantalla y tuve que llevar a repararla. Además del infortunio, de golpe me encontré de un momento a otro perdiendo una gran suma de dinero en su reparación. Como el dinero no me sobra, y necesito mi Pc para la universidad, eso me cambió el día.  

El asunto es que a veces una pequeña cosa,  te cambia el día de golpe. Les cuento esto, no sólo para disculparme de la tardanza, sino también,  porque encuentro un paralelismo en el ajedrez. Recién jugaba con un amigo y él durante casi toda la partida me tenía en amenaza de jaque mate constante de la que me costó mucho salir. Finalmente lo resolví  ofreciendo un cambio de reinas que él no aceptó,  y en un descuido suyo posterior  gané por jaque mate  con mi reina, la misma que le había ofrecido cambiar unas jugadas antes.

A veces pareciera ir todo bien. pero una pequeña cosa inesperada puede representar una gran pérdida o la pérdida total. El juego oscila todo el tiempo entre la victoria de uno y otro bando. De forma que la seguridad no existe como tal. Así como un pequeño hecho de la vida cotidiana se presenta de golpe y ya el día no es el mismo, pasa lo mismo en el ajedrez, con la diferencia que en juego es mucho más frecuente que eso sí sea fatal.

Pero vayamos  la lección de Gary que es mucho más interesante de lo que pueda decir yo.

 

Lección 3
Papel de las Correlaciones Materiales en la Partida

 

Para valorar bien la correlación de las fuerzas en el tablero escaqueado, ante todo hay que saber la escala de valores comparativos de cada pieza de ajedrez. En esa escala el rey ocupa lugar especial. Es inapreciable.No se puede cambiar y cualquier amenaza a su existencia debe eliminarse sin falta, pues en caso contrario acabará la partida. La pieza más fuerte del ajedrez es la dama, que en general es un alfil y un peón y medio más fuerte que la torre. La torre es un peón y medio más fuerte que el alfil o caballo. Y por fin, el alfil o el caballo equivalen, aproximadamente a 3 peones.
Pero además de valor nominal de cada pieza existe el valor real, que cambia en el transcurso del juego. Este concepto, más sutil y significante refleja la importancia de cada figura según el volumen de trabajo que desempeñe en dado momento, perspectivas dictadas por la posición en el tablero y plan de juego. La valoración correcta de la fuerza real de cada pieza determina mucho el potencial ajedrecístico del jugador.

Para caracterizar la desigualdad de fuerzas en el ajedrez existe el concepto de ventaja material. Si uno de los bandos obtiene ventaja material procura acrecentarla para quebrar la resistencia del rival o, conservando esa ventaja, cambiar más piezas y pasar a la fase final. Pero a menudo ocurre que uno de los adversarios accede conscientemente a perdida de
material. A mi, por ejemplo, me gusta mucho atacar la posición del rey enemigo y para destruir su fortaleza no me detengo ante sacrificios de mis piezas por peones que protegen directamente al rey contrario. Así disputé hace poco (En Niksic, 1983) la siguiente
partida con el Gran Maestro húngaro Lajos Portisch:

Kasparov,G (2690) - Portisch,L (2600)

[E12]
Niksic (4), 1983

 

 
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Naturalmente todos los ajedrecistas deben conocer y respetar los principios ajedrecísticos fundamentales, incluida la escala de valores comparativos de las piezas. Pero uno de los atractivos del ajedrez consiste precisamente en las numerosas excepciones a las reglas, que con frecuencia conducen a situaciones y correlaciones no típicas, donde el camino justo es muchas veces sugerido por la intuición y experiencia almacenada. Como parte de esa experiencia guardo en mi memoria un fragmento de la partida Mijail Tal-Oscar Panno, disputada en el Interzonal de Portoroz en 1958:

 

Tal, M - Panno, O [C92]
Portoroz Interzonal Portoroz (17), 1958

 

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