El balance de material - Partida famosa "Castigo sumarísimo"
Johann H. Zukertort
El primer candidato oficial al título de campeón del mundo de ajedrez nació en 1842 en Lublin, Polonia, pero fue inglés durante la mayor parte de su vida. Zukertort, resulta sin duda un ejemplo acabado y eximio de hombre universal y polifacético. Fue militar de profesión, excelente en todos los aspectos del deporte (equitación, tiro, natación), políglota, frecuentador de los salones elegantes, aventurero, experimentador de novedades, duelista, apostador, culto y romántico, y con una extraordinaria facilidad para el ajedrez.
Tras conseguir extraordinarios éxitos en el juego ciencia, Zukertort declaró que no veía motivos para seguirle soportando al austrohúngaro afincado en Inglaterra Wilhelm Steinitz su pretensión oficiosa de ser el campeón del mundo. En diversas sedes de Estados Unidos, entre ellas Nueva York, Filadelfia y San Luis, se celebró en 1886 el esperado match Steinitz- Zukertort. Steinitz ganó la primera partida y Zukertort las cuatro siguientes, por lo que el título parecía al alcance de su mano. No fue así, y acabó superado por el sólido y cien tífico estilo de su adversario (10 a 5 victorias, y 5 tablas). Zukertort quedó tan desmoralizado que en adelante sólo pudo lograr resultados mediocres en torneos. En 1888, cuando jugaba una partida en el Simpson's Divan de Londres, cayó sobre el tablero fulminado por una hemorragia cerebral.
Castigo Sumarísimo
La defensa siciliana en el siglo XIX
La defensa 1. ..., c5 es considerada hoy en día como la más interesante, bien que complicada, respuesta de las negras contra la apertura del peón de rey. Es el arma favorita de infinidad de jugadores, desde los principiantes hasta el campeón del mundo, que la domina como un auténtico virtuoso. Pero quizá resulte sorprendente saber que un jugador tan potente como Paul Morphy la consideraba errónea y juzgaba severamente a sus practicantes como poco menos que corruptores de la noble belleza del juego clásico, el que se desarrolla a partir de 1. e4, e5.
¿Cómo es posible que a través de varios siglos subsistiera un prejuicio tan evidente? En primer lugar, en el juego típico que se obtiene en muchas variantes de la defensa siciliana, las negras deben estar dispuestas a defenderse con habilidad de violentos ataques con amenazas de mate, y a preparar el contraataque con sutiles maniobras estratégicas que en ocasiones llegan a inspirar la imagen del paseo al borde del abismo. A menudo un solo paso en falso equivale a despeñarse sin remedio, tal como le sucedió a De Vere y desde entonces a muchos otros jugadores de menor categoría. Solo a través de la supervivencia a innumerables derrotas la defensa siciliana ha logrado reivindicar su buen nombre frente a los prejuicios de Morphy y de otros jugadores. Es, sin duda, una defensa correcta y muy popular hoy en día por su contenido de lucha y su sutileza.
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