"Nervios seguros" por Palomo Franklin
Las tormentas que sentimos durante un encuentro importante de ajedrez muchas veces nos dejan en una encrucijada en la que sentimos que nuestras emociones podrían influir de forma negativa o positiva en un juego, el dilema de siempre es, como saber si en determinada oportunidad la influencia será positiva.
Recordé durante el encuentro que traigo a mis lectores una anécdota que les comparto:
"Según cuenta Mihail Tal (Campeón del Mundo en 1960), durante la cuarta ronda del campeonato de la URSS de 1964, se encontraba jugando contra el Gran Maestro Vasiukov y se dio una compleja posición en la que había un interesante sacrificio de pieza.
Tal comenzó a calcular las variantes, con la rapidez que le caracterizaba pero el sacrificio era muy complejo hasta para la enorme capacidad analítica del “Mago de Riga” y, para más inri, se le vino a la cabeza un famoso poema del autor soviético Korney Chukovski titulado “Oh, qué difícil debe ser el trabajo de sacar un hipopótamo del pantano” y, como nos suele suceder cuando se nos viene algo a la cabeza, no hay forma de concentrarse, Tal, inconscientemente dejó de analizar la posición que había en el tablero y comenzó a pensar en como sacar el pobre animal.
TableroPensó en cuantas personar harían falta, de las características del terreno, de que medios se podrían ayudar (escaleras, cabestrantes, poleas e, incluso, helicópteros) pero no encontraba la forma rescatar el hipopótamo.
Desesperado por no encontrar la solución lo dejó por imposible y pensó “¡Pues que se ahogue!” y de repente su mente se liberó y se dio cuenta que el sacrificio de pieza no era tan complejo y entregó el caballo y ganó brillantemente la partida."
Al día siguiente en la prensa se escribió: "Mikhail Tal, después de analizar durante más de 50 minutos la posición sacrificó acertadamente una pieza"
Muchas veces nos imaginamos cosas que no tienen nada que ver con nuestra posición, recordamos aspectos cotidianos de nuestra vida, lo cual nos hace perder mucho tiempo en cosas que no tienen nada que ver con nuestra partida, aunque inconscientemente podríamos ayudarnos de estos pensamientos para encontrar una solución.
Para describir esto les traigo una partida que jugué en el año 2020 cuando logré ganar el torneo de máxima categoría de mi país Venezuela y optar a ser el seleccionado olímpico.
Amigos, convirtamos la presión del momento en concentración para poder aplicar nuestras ideas de forma fluida.