JUGANDO CONTRA GRAN MAESTRO JULIO GRANDA
Breve observación. Comentarios.

JUGANDO CONTRA GRAN MAESTRO JULIO GRANDA

Avatar de JoseNishimuraPizarro
| 0

PARTIDA CONTRA

GM JULIO GRANDA

(los comentarios se encuentran dentro del tablero de juego con las respectivas jugadas)

En esta oportunidad quiero realizar un breve análisis de una partida jugada el 24 de abril del 2020 frente a nuestro Gran Maestro Julio Ernesto Granda Zúñiga. Pero quién es Julio Granda. 
Este Gran Maestro de Ajedrez nacido en Camaná, Arequipa el 25 de febrero de 1967, es un ajedrecista peruano y Gran Maestro Internacional peruano. Tiene un ELO superior a los 2610 y se encuentra como uno de los mejores ajedrecistas del planeta. 
Entonces estimados lectores, corría el día 24 de abril del 2020 y el tipo de frente ancha (mi persona) se encontraba ansioso por participar en las partidas simultáneas que ofrecería Julio Granda. Para esta fecha apenas tenía unos meses de iniciado en el mundo del ajedrez. Entonces en esta ocasión Julio Granda empezó a derrotar a cada uno de los contendientes a ritmo de tres minutos por partida. Los nervios y la emoción aumentaban e hicieron su trabajo cuando me tocó jugar. Julio Granda se sintió sorprendido por el apelativo que por ese entonces utilizaba en mi cuenta (ElOgrodeKomaki) y trató de adivinar desde qué parte del Perú me encontraba participando. Obviamente, mi persona jugaba súper concentrado; pero en todas las partidas de Julio Granda él no dejaba de dar sus impresiones y observaciones mientras movía con una naturalidad innata, simplemente increíble. Añado que este tipo de experiencia para un jugador de ajedrez a veces es difícil de cumplir, y que el nivel de juego de un Gran Maestro se hace presente desde antes que inicie la partida. No sé habría que preguntarle a Lasker porqué psicológicamente sucede esto. 

Estos comentarios y observaciones han servido para madurar en el terreno psicológico del juego. Espero volver a jugar contra GM Julio Granda. Hasta mientras seguiré mejorando para volverme un mejor jugador de ajedrez. Hasta la próxima