Atención, desconcentración y ataques... de risa
Mamedyarov vs Nepomniachtchi, Saint Louis Rapid & Blitz, 2022.

Atención, desconcentración y ataques... de risa

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Atención, desconcentración y ataques... de risa

 

Atención y concentración.

Como jugador y profesor de ajedrez veo cotidianamente una serie de errores que cometemos desde los niveles iniciales hasta las leyendas más grandes del ajedrez actual: una dama perdida por dar un simple jaque en manos del mismísimo Magnus Carlsen, el actual Campeón del Mundo; pensar la mejor respuesta ante una amenaza de mate en 1 durante 5 minutos y 43 segundos a cargo del número seis del mundo, el GM armenio Levon Aronian para terminar haciendo lo indebido y recibir el tan analizado mate; o qué decir de realizar jugadas ilegales por el azerbaiyano GM Shakhriyar Mamedyarov que jugó con dos movimientos ilegales en una misma partida.


Es el torneo Saint Louis Rapid & Blitz (2022). Turno 40 para blancas comandadas por Mamedyarov y realiza la jugada ilegal Cg7 (Imagen 1 - casilla marcada en amarillo). Por reglamento, se compensó el tiempo para negras (GM Ian Nepomniachtchi) y el azerbaiyano corrige con Cf7 (casilla marcada en verde). Al mismo tiempo, al ver la jugada ilegal de Mamedyarov, a Nepo le da un ataque de risa que también contagia a su oponente y hasta al mismo árbitro.

  

Imagen 1
Imagen 1. Elaborado por Carlos Caudillo

 

 

En un segundo momento, durante la jugada 82 de blancas, nuevamente Mamedyarov comete su segunda jugada ilegal en la misma partida, ya que realiza la jugada Ra6 (Imagen 2 - casilla marcada en amarillo), que sencillamente no es válida, ya que como se muestra en la imagen 2, el Rey blanco está cercado e impedido su avance hacia las casillas superiores del tablero. En esta ocasión, el azerbaiyano pierde la partida entre sonrisas tanto de jugadores, de comentaristas y de algunos espectadores que no podían creer esos graves errores.

 

Imagen 2
Imagen 2. Elaborado por Carlos Caudillo

 

Ataque de risa. GM Shakhriyar Mamedyarov izquierda, GM Ian Nepomniachtchi derecha, de fondo el árbitro del encuentro. Torneo Saint Louis Rapid & Blitz, 2022.

¿Qué nos provoca la desconcentración?

Los distractores pueden ser diversos y abundantes. Es bien sabido que condiciones de enfermedad, alguna preocupación personal importante o un simple desvelo pueden alterar el rendimiento mental en el ajedrez, como le sucedió al franco-iraní GM Alireza Firouzja que durante el Torneo de Candidatos 2022, y ante la falta de resultados, decidió jugar la irresponsable cantidad de 268 partidas bullet (un minuto por jugador) previo a enfrentarse al GM Ian Nepomniachtchi, que a la postre se proclamaría ganador de tan codiciado torneo. Su imprudente acción, por decir lo menos, lo hizo desvelarse hasta las 5 de la mañana y su consecuente bajo rendimiento durante la partida que terminó por perder. Por otro lado, es importante decir que el joven de origen iraní de tan sólo 19 años, inició el torneo con una lápida difícil de cargar, pues Magnus Carlsen había declarado que en caso que su oponente, y natural ganador del Torneo de Candidatos, no fuese Firouzja, Carlsen renunciaría a su título pues no habría ningún otro jugador de élite que le motivara a defender el Campeonato Mundial, situación que terminó sucediendo.

 

El desvelado Firouzja. Torneo de Candidatos, 2022.

“Nadie se distrae con lo que no le interesa”.

-Gregorio Luri

 

En una ocasión, el letón Mikhail Tal, octavo Campeón del Mundo y famoso por sus sacrificios y combinaciones sobre el tablero, confesó en una entrevista que durante el Campeonato de las URSS en 1964 contra Evgeni Vasiukov, se encontraba analizando una posición compleja, mientras lo hacía se le vino a la mente un poema infantil que decía: “oh! Que difícil es sacar a un hipopótamo de un pantano”, Tal comenzó a divagar en la forma correcta de sacar al pobre animal que lo alejaba de su reflexión de las 64 casillas; palancas, escaleras, cuerdas, helicópteros y no encontró la forma de ayudarlo… “¡pues que se ahogue!” pensó Tal y a continuación sacrificó a su caballo, 18 jugadas después su oponente se rindió. Al otro día la prensa titulaba su cobertura del Campeonato:

“Mikhail Tal, después de analizar durante 40 minutos la posición sacrificó una pieza acertadamente”.

Tal se rio al leer el periódico y tiempo después mostraría cómo piensan los grandes genios.

 

Existen estudios que muestran que ambientes controlados y relajados, libres de ruido, imágenes y objetos o personas en movimiento, son propicios para la concentración y el aprendizaje. Así lo hacemos en las bibliotecas, cuando alguien practica dibujo o pintura y por supuesto, en el propio ajedrez. Sin embargo, no siempre es así. Mikhail Botvinnik quien desde joven destacó al ganarle una partida al Campeón Capablanca durante unas partidas de exhibición y años más tarde se convertiría en el sexto Campeón del Mundo a los 37 años de edad, entrenaba meticulosamente con extensas jornadas, que reflejan el carácter determinado por alcanzar el máximo nivel y sobre todo su constancia para el estudio de su principal pasión, por otra parte, lo curioso es uno de los pasajes de sus entrenamientos, en los que se aseguraba replicar las mismas condiciones en las que se vería inmerso. Aquí es pertinente recordar que antes estaba permitido fumar en espacios cerrados e incluso ¡durante las partidas de ajedrez! Por ello, es conveniente leer al mismo Botvinnik:

“… como me había desacostumbrado al humo del tabaco y había sufrido un poco en otros torneos, durante nuestros juegos Ragozin a menudo me arrojaba verdaderas ‘cortinas de humo’. Y así, cuando mis oponentes en el torneo enviaron chorros de humo de tabaco en mi dirección (¡accidentalmente, por supuesto!), no tuvo ningún efecto en mí”.

 

Por supuesto, los entrenamientos no tienen porqué ser tan agresivos o desagradables, los tiempos han cambiado y nos encontramos en un mundo radicalmente diferente al que vivió Botvinnik, sin embargo, algunas cosas se mantienen igual y eso es el funcionamiento general del cuerpo humano. Los humanos segregamos una hormona llamada cortisol que sirve para mantener un estado de alerta y que regula los ciclos circadianos (cuando nos da la luz del Sol estamos más activos y nuestras energías se reducen conforme inicia la noche, o al menos, así debería suceder), el problema es que cuando existe un exceso de esta hormona, nuestra salud física y mental puede verse afectada:

    Memoria. Si has estudiado aperturas, patrones de mate o celadas, verás cómo al sentirnos presionados y liberar más cortisol, puedes entrar en conflictos al no recordar la variante que estás jugando o cual es el siguiente movimiento en la celada que estás ejecutando, ya que una porción del cortisol puede afectar negativamente tanto el hipotálamo como el hipocampo, región donde se almacenan gran cantidad de recuerdos.

    Ansiedad. El cortisol está relacionado con la regulación de emociones, por lo cual hay personas que tienden a abandonar una partida rápidamente al sentirse fuera de control, derrotados y hasta deprimidos. O como en el caso del GM Vasily Ivanchuck, pueden saltar de la silla al sentir tanta ansiedad provocada por los escasos segundos que le quedan en el reloj.

    Problemas cognitivos. Al no estar acostumbrados a situaciones de tensión controlada y aumentada paulatinamente, nuestro cerebro puede traicionarnos y podemos presentar problemas de concentración, toma decisiones inadecuadas y resolución de problemas que en situaciones tranquilas, podríamos solventar fácilmente. Y es que el exceso de cortisol suele alojarse en la parte prefrontal del cerebro (justo detrás de la frente), que es precisamente donde tomamos las decisiones.

Finalmente, no olvidemos la gran complejidad que compone una sola partida de ajedrez, en 1895 Flye Sainte-Marte calculó 71,852 posibles posiciones tras sólo dos jugadas, aunque es importante tener en cuenta que no todos estos movimientos son estratégicamente viables no dejan de ser bastantes. Por otra parte, la fatiga mental que puede acarrear el análisis continuo, la correcta elección y aplicación de principios y el trabajo de entendimiento sobre lo que sucede en el tablero, así como estimar las posibles respuestas futuras del oponente, implican en su conjunto un gran desgaste, recordemos que el cerebro consume entre el 20 y 25% de toda la energía consumida por el cuerpo humano y una partida lenta bien jugada puede equivaler a quedarse con las reservas mínimas de energía.

 

¿Cómo mejorar la concentración y evitar la distracción?

Recomendaciones hay muchas; dormir bien, estar bien hidratado, practicar ajedrez con frecuencia y no sólo en torneos, resolver ejercicios tácticos recurrentemente, etcétera, son cuestiones básicas que te ayudarían a conducirte mejor durante una partida, aunque es mejor estar preparados para los imprevistos que siempre se presentan en el campo de batalla. Imaginemos el camino campirano de un conductor rural, con vacas a un lado del camino y árboles al otro costado, es un día de descanso y no puede ir mejor, repentinamente un animal asustado se cruza intempestivamente por el camino y tenemos que reaccionar de inmediato: virar el volante, frenar e incluso acelerar podrían ser las opciones para evitar el cruel impacto. Algo similar ocurre en las partidas de ajedrez, en ocasiones solemos tener aperturas cerradas, tranquilas que no requieren más atención que la vigilia, pero en la jugada siguiente nos dan un jaque inesperado que conduce a jugadas desagradables e incluso al mate, por ello el monitoreo constante resulta tan indispensable y agotador.

 

Pero ¿qué tal que nuestro oponente es fan de Tal o Shirov?, ya podemos esperar una partida caótica y llena de retos, igual que cuando conducimos por la ciudad a la hora del tráfico, debemos estar atentos hasta límites agotadores para evitar algún accidente y en medio de este caos tenemos herramientas que nos ayudan a orientar el camino y la toma oportuna de decisiones:

 

Principios de ajedrez. No son reglas sino recomendaciones generales que forman un criterio y estilo a la hora de jugar: Desarrollar piezas y no peones; no exponer la dama rápidamente; enrocarse relativamente rápido; no realizar más de 3 movimientos de peón en tus primeros 10 movimientos; ante un ataque, un ataque mayor. He llegado a contabilizar más de cien, sin embargo no debes preocuparte, nadie es omnisciente y nadie es capaz de recordarlos todos, es más, muchos de ellos se contraponen y de ahí la importancia en formarse un estilo que priorice aquellos con los que te sientes identificado y dejar de lado los que no aportan mucho a tu juego.

 

Elementos de análisis. Cada jugador interpreta lo que observa de diferente forma y esto se basa no sólo en la percepción, sino en los conocimientos que posea sobre el juego. Los elementos esquematizados de análisis te permiten orientar tu pensamiento sobre cosas muy puntuales que deberías considerar como mínimo para tener la información apropiada antes de ejecutar algún movimiento.

Nos indica qué bando tiene mayor o menor puntaje dentro del tablero. Si bien, es mejor aprender a valorar la posición, no resulta nada sencillo asignarle un número desde el punto de vista humano, lo que dificulta tener un entendimiento profundo. Pero saber que tienes más piezas puede animarte a realizar algún sacrificio que desequilibre a tu oponente.


Dato fundamental a la hora de definir si debes atacar o defender, en caso que tu rey tenga una posición comprometida, sabrás que tu rey requiere la ayuda de sus piezas defensoras y en caso que el rey adversario se encuentre en desventaja posicional, te dará motivos para maquinar un plan de ataque. Como dato interesante, el rey con mayor espacio suele estar mejor que aquel que se encuentra encerrado o restringido.


Identificar oportunamente si tus piezas están bien desarrolladas, si es posible mejorar su posición, si están en concordancia con tu plan general, o por el contrario, saber que no se han desarrollado, que están obstruidas, que se estorban mutuamente, etcétera, te ayudará a poner correctivos antes de ser demasiado tarde.


La estructura de peones dicta mucho la movilidad del resto de las piezas, tanto propias como del oponente, por ello cobra relevancia saber si estoy obstaculizando algún salto de caballo, cerrando una diagonal de alfil o si protegen correctamente al rey. No es recomendable subestimar a los peones como muchos jugadores principiantes lo hacen.


Definir las piezas críticas tanto de la defensa, como del ataque te ahorrará esfuerzos para minar los planes de tu oponente, sean para protegerse o para iniciar una ola de ataque en tu contra. Por otra parte, al tener claro tu mejor pieza de ataque podrás sacrificar otras piezas que desbalanceen la defensa de tu oponente y mantener al mismo tiempo a tu mejor atacante para rematar tu jugada.

 

Jerarquía de movimientos. La llamo “la brújula de las posiciones tácticas”, es una herramienta mental que te ayuda mucho a dirigir tus esfuerzos según las jugadas que evalúes jerárquicamente:

1º Jaque. Busca todos los jaques y explora uno a uno cual es el mejor. Si son malos jaques o no tienes, explora el siguiente movimiento.
2º Amenaza de Mate. Configura amenazas que potencialmente den mate, esto mantendrá a tu oponente a raya y sin la iniciativa de ataque.
3º Captura de pieza. Es normal que al capturar una pieza provoquemos la reacción del oponente, es mejor si ésta conduce a un movimiento obligado.
4º Amenaza de pieza. Pon en la mira a las piezas más importantes de tu oponente y provocarás su defensa, lo que resta tiempo para el ataque.
5º Sacrificio. Nunca dejes de considerarlos siempre y cuando están bien justificados; que sirvan para romper enroque, descoordinar la defensa, romper la inercia de ataques, encerrar al rey adversario, etc.

El ajedrez es más complejo que esto y no existen recetas mágicas que nos indiquen el camino a seguir, pero conocer y usar correctamente estas herramientas mentales ayudan enormemente a conducir una partida en mejores términos, ahora, sólo resta que las pongas a prueba y que gane el mejor.