Crítica de Queen of Chess de Netflix
El mundo del ajedrez estaba expectante al estreno del día 6 de febrero de Queen of Chess. Tras el éxito de la serie Gambito de Dama, Netflix ha vuelto a apostar por el ajedrez, en esta ocasión con un documental.
Como otros miles de espectadores en el mundo, ajedrecistas muchos y otros no, ese mismo día me senté frente al televisor acompañado de mi familia. Durante una hora y media disfrutamos de un trabajo de calidad, como era previsible de Netflix. No solo los profanos del ajedrez descubrirán muchas cosas, sino que los ajedrecistas, incluso habiendo conocido la historia de Judith, aprenderán mucho de su vida, su entorno y los retos a los que tuvo que enfrentarse.
Por otro lado, ha habido algunas cosas que no me han convencido, a veces por temas que se han tratado demasiado y a veces por no haberse tratado cuestiones importantes.
Así que voy a resumir lo que me ha parecido lo mejor y lo peor de este documental, dejando claro que lo he disfrutado y que me alegra mucho que se haya realizado. Como nota media del 1 al 10 le pondría un 7.
COME ON‼ I am super excited!🤗#QueenOfChess, Rory Kennedy’s new #documentary about my story is available on @netflix ‼
— Judit Polgar (@GMJuditPolgar) February 6, 2026
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LO MEJOR
- El ajedrez vuelve a estar en primera línea. Creo que esta es una de las mejores noticias para el mundo de las 64 casillas. Ojalá este documental llegue a tener una repercusión parecida a la de Gambito de Dama. Para el mundo del ajedrez el simple hecho de que Netflix tome el ajedrez como protagonista para nuevas producciones es una gran noticia. Nuestro juego es un elemento atractivo en la pantalla, no solo de manera visual sino simbólica y psicológica. A los ajedrecistas nos gustan las piezas y el tablero, los relojes y, en general, los elementos del juego. Al resto del mundo también.
- El ajedrez se vuelve a mostrar de una manera muy digna, como ejemplo de actividad intelectual y deportiva. El ajedrez vuelve a quedar en un lugar muy alto.
- Los prejuicios de género en el mundo del ajedrez son una pieza clave en el documental que se muestran de una manera equilibrada. Evitar el tema habría sido de una gran injusticia histórica y algo absolutamente inapropiado para nuestra época. Volcarse en ese tema y convertirlo en el protagonista habría convertido este trabajo en algo totalmente diferente.
- El documental está lleno de ritmo, intercalando con acierto imágenes de vídeos personales, fragmentos de programas de televisión, fotos de la época, recortes de prensa, declaraciones de la familia Polgar, opiniones de personalidades del mundo del ajedrez. La hora y media del documental pasa volando.
- Los ajedrecistas estamos acostumbrados a ver películas, documentales o series donde han descuidado esos detalles que solo apreciamos nosotros. Aquí no se descubre nada de eso. Las imágenes que se han grabado sobre un tablero, donde se ven las manos moviendo las piezas, como si se tratara de la imagen real de la partida, se mueven con gestos naturales para el ajedrecista. Ya sabemos como somos, notamos si una persona juega o no al ajedrez solo al ver cómo toma en su mano una pieza, del mismo modo que un tenista percibe la habilidad de alguien por cómo sostiene la raqueta.
LO PEOR
- El protagonismo que adquiere Kasparov en el documental me parece exagerado. Por supuesto que es un acierto y un lujo poder contar con él, escucharlo y conocer detalles de la rivalidad entre ellos, pero a veces da la impresión de que la historia de Judith gira alrededor del entonces campeón mundial.
- De la misma manera que me parece excesiva la importancia que se da a Kasparov, me parece que quedan en el olvido muchas cuestiones fundamentales en la historia. No me parece normal que no se mencione la primera vez que Judith representa a Hungría en unas Olimpiadas absolutas, donde era la única mujer (Salónica, 1988). Este momento merecía ser destacado de manera muy especial. La relación de Bobby Fischer con la familia Polgar no está tratada con la suficiente profundidad que merece y Fischer solo aparece reflejado en aquellas famosas y desafortunadas declaraciones machistas que hizo en televisión, que aparecen dos veces en el documental. También se echa de menos un poco más de historia sobre la vida en familia durante su infancia, y su relación con sus hermanas antes y ahora. También sobre su relación con otros jugadores/as de su época.
- Me parece un desacierto que no se mencione ni muestre la famosa partida amistosa que Judith Polgar le ganó al mismísimo Magnus Carlsen, estando ya retirada desde hacía mucho (en el año 2022) en el Parque del Retiro de Madrid. Es un momento histórico que merecía ser destacado. Incluso podría haber sido un bonito final de la historia.
- Me encantó ver que participaban Anna Rudolf, Jovi Houska y Maurice Ashley, todos ellos grandes divulgadores de nuestro juego por donde quiera que van. Pero tengo la sensación de que su participación resultó algo desaprovechada. En la mayoría de los casos el montaje final los integra con un texto que viene a reforzar lo que ya se está viendo, en lugar de realizar los aportes que seguro podrían haber realizado sobre el mundo del ajedrez, la mente del jugador o la experiencia competitiva.
Si has visto el documental deja un comentario con tu opinión, por favor.

