Gary Kasparov "24 Lecciones de Ajedrez" (Lección 11)
Lección 11
Abiertas, Semiabiertas, Cerradas.
Después de estudiar las lecciones anteriores, usted colocó las piezas y piensa con qué jugada empezar. No se apresure a tomar el manual de apertura, sólo confundirá al aficionado poco experto. Probemos hacer juntos la elección. Ante todo recuerde, en la posición inicial no existe jugada mejor ni más fuerte. Hay varias jugadas correspondientes a los principios del desarrollo de las piezas en la apertura y entre ellas debe elegir conforme a sus gustos, conocimientos y experiencia ajedrecística.
Yo le propondría iniciar las partidas moviendo dos casillas uno de los peones centrales. Mientras no era G.M., me gustaba mucho empezar la partida con la jugada del PR. 1. e4! Esa jugada reflejaba osadía caballeresca y disposición a entrar en combate de golpe. El peón blanco en la casilla e4 tiene bajo fuego el importante escaque d5 y espera refuerzo en d4. Como ven, los objetivos de las blancas son bien claros, abiertos, y no por casualidad todas las aperturas que empiezan con la
jugada 1. e4 corresponden a la clase de abiertas o semiabiertas.
De modo que las blancas jugaron 1. e4 ¿Cuál será la mejor respuesta de las negras? Aunque parezca
extraño, ellas tienen bastante amplia elección. La respuesta más cardinal, sin dudas, es igual
contraataque del OPR negro: 1… e5.
Todas las aperturas que empiezan 1. e4 e5,
constituyen la clase de:
Aperturas abiertas, con la historia y práctica más ricas.
Gambito de Rey
Esta magnífica apertura ahora desapareció de la práctica seria de torneos, en gran parte debido a las ideas contragambito de las negras, que les permiten luchar exitosamente por la iniciativa mediante 2… d5! 3.exd5 e4! O bien 2… exf4 3. Cf3 d5 4.exd5 Cf6.
Gambito del Centro. Otro intento de quitar en el acto el peón del centro 1.e4 e5 2.d4 exd4 3.Dxd4.
Encontró menos partidarios. Durante el paseo de la dama blanca 3... Cc6 4.De3 Cf6, las negras tienen el
tiempo de poner en juego a dos caballos y obtienen de golpe posibilidades iguales que las blancas en la lucha inminente.
Partida Italiana. 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5.
La idea de este comienzo es aprovecharse del centro y atacar el punto f7. Una de las aperturas más antiguas del ajedrez resultó extraordinariamente múltiple. Ahí, las tentativas de apoderarse en el acto del centro, sin parar en sacrificios 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.b4 Axb4 5.c3 Ac5 6.d4.
O bien 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 Cf6 5.d4 exd4 6.0–0.
Se combinan con métodos modernos de
desarrollo no presuroso de las fuerzas combativas después de 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.d3 d6 5.c3 Cf6 6.0–0 0–0 7.Ag5.
La partida Española. Corona la clase de aperturas abiertas. 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5.
Apertura profunda por su contenido estratégico y táctico. Los mejores grandes maestros del orbe
consideran medida de la fuerza ajedrecística saber jugar con blancas y negras posiciones españolas. Este comienzo satisface cualquier gusto. Aquí hay esquema de variante de cambio relativamente no complicado para la comprensión (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Axc6 dxc6);
lucha acentuada con precisión por el centro en variante abierta (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Cxe4 6.d4 b5 7.Ab3 d5 8.dxe5 Ae6);
famoso contraataque Marshall (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 0–0 8.c3 d5! 9.exd5 Cxd5 o incluso 9... e4)
y,
por fin, esquema clásico excepcionalmente rico de contenido, que pueden aplicar de forma correcta sólo ajedrecistas expertos y eruditos (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5
a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 0–0 8.c3 d6 9.h3 Ca5 ó
bien 9… Cb8 10.d4).
Volvamos a la posición después de de la primera movida blanca. Además de la rectilínea 1… e5, las
negras pueden empezar el juego siguiendo otros esquemas, cuya estrategia de apertura no está
delineada con tal precisión como en la partida española.
No en vano todas las aperturas donde a 1.e4, las negras responden de otro modo que 1… e5, constituyen la clase de:
Aperturas Semiabiertas.
La apertura más simple por el delineamiento de la lucha es la llamada:
Partida Escandinava. 1.e4 d5 2.exd5 Dxd5 3.Cc3 Da5.
Al precio de pérdida de tiempo para el retroceso de la dama, las negras hacen menos tensa la situación en el centro y quieren desarrollar las piezas de este modo:
1.e4 d5 2.exd5 Dxd5 3.Cc3 Da5 4.d4 Cf6 5.Cf3 Ag4 6.Ac4 e6
7.0–0 Cc6,
con el posterior enroque largo. Este comienzo no es popular entre los ajedrecistas expertos (no nos
gusta perder tiempo en vano), pero para la masa fundamental de ajedrecistas es una apertura bastante
aceptable.
Defensa Siciliana. La apertura de esta clase empleada más a menudo y que surge luego de 1… c5.
Las negra impiden formar fuerte pareja de peones y después de 1.e4 c5 2.¤f3 ¤c6 3.d4 cxd4 4.¤xd4, muy a menudo surgen posiciones donde se entabla una lucha muy complicada por controlar con las piezas las casillas centrales, y los ajedrecistas tienen abundancia de
posiciones tácticas.
Yo aconsejaría iniciar el estudio de la defensa siciliana por algunas partidas conocidas. Jugadas en la Variante del Dragón: 1.e4 c5 2.Cf3 Cc6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3
d6 6.Ae3 g6 7.f3 (o bien 7. Ae2)
o en el Sistema Scheveningen 1.e4 c5 2.Cf3 Cc6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6
5.Cc3 d6 6.Ae3 e6.
La Defensa Caro-Kann (1.e4 c6 2.d4) y La Defensa
Francesa 1.e4 e6 2.d4 d5) Se asemejan por sus ideas estratégicas fundamentales.
Las negras no impiden crear el centro de piezas ideal (e4, d4), pero limitan resueltamente su movilidad, alzando un puesto avanzado bien fortalecido en d5. Las posiciones más actuales en la Defensa Caro-Kann pueden considerarse las siguientes. Primera: 1.e4 c6 2.d4 d5 3.e5 Af5 4.Cc3 e6;
Segunda: 1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Af5 5.Cg3 Ag6. Las blancas mantienen pequeña
supremacía en el espacio controlado, pero en las posiciones de las negras no hay debilidades y sus piezas se desarrollan sin obstáculos.
En la Defensa Francesa, la variante básica 1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Ab4 4.e5 c5, conduce
a la posición en que la pareja de peones bloqueada d4-e5 se halla continuamente bajo amenaza.
Ambas aperturas se estiman bastante eficaces y llevan a complicada lucha de maniobras. A quienes
aman el trabajo meticuloso en el tablero de ajedrez y están dispuestos a esperar pacientes su hora puedo recomendarles que estudien una de estas aperturas. Me gusta más la Defensa Caro-Kann. Ahí nada impide desarrollar las piezas negras, mientras que en la Defensa Francesa el alfil de c8 largo tiempo no puede entrar en acción.
Mucho más despacio transcurren los acontecimientos en el tablero de ajedrez si las blancas con su primera movida adelantan en lugar del PR el PD. 1. d4. Aquí, en los primeros tiempos, los planes de los bandos son completamente ininteligibles, están ocultos del adversario. Y todas las aperturas con la primera movidam 1.d4 forman la clase de:
Aperturas Cerradas.
Para jugarlas correctamente hay que tener hábitos posicionales y cierta experiencia. Por eso aconsejo al principio emplear durante un año aperturas Abiertas y sólo después estudiar las Cerradas.
Como en el caso 1.e4, la respuesta cardinal a 1.d4 es 1… d5. Luego de 2.c4, surgen diferentes esquemas de gambito de dama.
Respondiendo 2… c6 o bien 2… e6 las negras procuran mantener el puesto avanzado de peones en d5,
mientras las blancas irán creando metódicamente condiciones propicias para que el peón blanco llegue a e4.
En nuestro siglo se elaboraron otros métodos de desarrollo, donde las negras luchan por el centro de
forma no tan rectilínea. Así nació la Defensa Nimzowitsch (1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cc3 Ab4) y la Nueva India
(1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cf3 b6)
Donde las negras tratan de luchar por el control de la
casilla e4.
En la Defensa Antigua India (1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 Ag7 4.e4 d6)
y en la Defensa Grunfeld (1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 d5 4.cxd5 Cxd5 5.e4)
Las negras, al contrario, permiten que el enemigo cree un poderoso centro de peones y sólo después se ponen a socavarlo.
Aquí terminamos nuestra breve familiarización con las principales aperturas.