El balance de material - Ejemplos y ejercicios

El balance de material - Ejemplos y ejercicios

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Cuando pueden producirse intercambios de material en la partida, es preciso ser sumamente cuidadoso al calcular a quién favorecen realmente. En ocasiones existe el peligro de dejarse llevar por una primera imagen «impresionista», por así decir, que no calcula realmente lo que hay.

Si un bando pierde la dama, que es la pieza más poderosa y de mayor valor (diez puntos) y el otro no, existe el peligro de creer que el bando que pierde la dama ha de salir necesariamente perjudicado. Desde luego, no es así en todos los casos. En este primer ejemplo sucede justamente lo contrario. Veámoslo.

Ejemplo 1

Ejemplo 2

Ejercicio 1

Nuevamente nos encontramos con la posibilidad de destruir una defensa mediante una captura o intercambio previo. La dama negra es la defensora exclusiva de dos piezas de su bando: el alfil de b7 y el caballo de g4, atacados, respectivamente, por el alfil blanco de g2 y la dama. Pero conviene recordar que «no se puede servir al tiempo a dos señores». Las blancas pueden realizar primero un intercambio, y después ganar pieza. ¿Por qué intercambio empezarán? El procedimiento es típico (tras un primer intercambio de igualdad aproximada, la segunda pieza queda en el aire) y nos lo encontraremos en más casos, por lo que conviene recordar la necesidad de prevenirlo. De lo contrario todo parece estar defendido, pero ... «las apariencias engañan».

Ejercicio 2

Estamos ante un caso similar al anterior. Nuevamente una pieza negra (el alfil de d7) tiene encomendada la misión de defender a dos compañeras al mismo tiempo (las dos torres). Pero es difícil estar en dos sitios al mismo tiempo y cumplir eficazmente una doble misión de este tipo. A la situación del alfil (o de la dama del ejercicio anterior) se le denomina «sobrecarga». La captura de la primera pieza defendida por la pieza sobrecargada obliga a ésta a mover, dejando indefensa la segunda. Naturalmente, al efectuar una maniobra de este tipo se debe tener cierto cuidado con las jugadas intermedias del bando contrario. En el presente problema, no da lo mismo capturar cualquiera de las dos torres. Debe evitarse la posibilidad de una respuesta táctica que da la vuelta a la valoración de la posición.

Ejercicio 3

La pieza negra que caerá en poder de las atacantes blancas aparece en la posición del diagrama sólidamente defendida, y ni siquiera está atacada todavía. Un simple intercambio de piezas dejará, en cambio, la proporción atacantes-defensores en la relación 2 a 1 favorable a las blancas. Se trata con estos ejercicios de profundizar en las características de la posición y en las relaciones de fuerza que unen las distintas piezas. Después de posibles cambios de piezas, aparentemente igualados, debe percibirse la posibilidad de una segunda (o tercera, etc.) captura, que es la que dará la ventaja, pero que sólo es posible una vez ultimada con las anteriores acciones la destrucción de las defensas adversarias.

Ejercicio 4

Este ejercicio puede parecer algo más complicado. Se trata de capturar un peón aparentemente defendido. No obstante, la ganancia del peón es legítima, por cuanto si las blancas recapturan perderán a su vez un alfil. Pero la situación se complica cuando advertimos que las blancas pueden efectuar a su vez una captura intermedia y atacar la dama negra. Si se profundiza en la posición, se advertirá que las negras disponen a su vez de una captura intermedia que tiene y a carácter definitivo, y . . . en resumen todo acaba bien para el bando que capturó el peón. ¿Vale la pena meditar tanto para ganar un peón? La respuesta es afirmativa. La «busca de la excelencia» exige que, si existe ocasión de capturar impunemente un peón enemigo, no sea pasada por alto.

Ejercicio 5

Contra la mejor defensa de las negras el botín será en este caso también un modesto peón, importante como ya se ha dicho. Ello es así porque en la primera jugada se capturará un peón, en un cambio igualado en apariencia. Pero, en caso de que se retome el peón blanco, una pieza negra que habrá quedado doblemente atacada y defendida podrá ser privada de uno de sus defensores. Las blancas tomarán ese defensor en un cambio aparentemente desventajoso, pero tras él la pieza pretendida podrá caer como fruta madura.

Ejercicio 6

La primera jugada consistirá esta vez, no en una captura, sino en una amenaza sobre dos piezas blancas. La más importante de las piezas atacadas dispondrá de una jugada que le permitirá simultáneamente zafarse del ataque y defender a su compañera, pero ésta será capturada, a pesar de todo, en un cambio aparentemente desventajoso para las negras. La clave de la maniobra debe buscarse en la tercera jugada negra, en la que este bando capturará una pieza que habrá dejado de estar defendida, y de esta manera obtendrá una pequeña ventaja, no por ello despreciable: un punto de material.


Siguiente entrega: El balance de material - Partida famosa "Castigo sumarísimo"


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Alvaro Jovanny Gonzalez Correa
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