Nivel Intermedio & Avanzado: Desbalances, la pareja de alfiles: Carlsen–Adams, World Cup 2007
© Frederic Friedel Chessbase

Nivel Intermedio & Avanzado: Desbalances, la pareja de alfiles: Carlsen–Adams, World Cup 2007

JMurakami
JMurakami
7 nov. 2017 18:56 |
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Allá por el 2006 Carlsen ya era reconocido como un futuro aspirante al título mundial, pero sus resultados contra la élite aun eran inconsistentes. No era aún el Carlsen del 2012, comparado con Harry Potter por Kasparov ("un súper talento destinado a ser uno de los más grandes y dejar una huella profunda en nuestro antiguo juego"), o con Sauron por Nakamura (sin comentarios, salvo esbozar sonrisa). El 2007 fue el punto de inflexión. Sobrepasó la barrera de los 2700s y comenzó a jugar de tú a tú con la élite.

La siguiente partida proviene de finales de aquel año, en la Copa Mundial de la FIDE. Al inicio de la misma, su rival (el GM inglés Michael "Mickey" Adams) ofrece un peón, llevando las negras, para apoderarse de la iniciativa. Los talentos jóvenes (Carlsen tenía 16) no acostumbran brillar en la defensa, pero Carlsen demostró ser de la excepción al tomar el peón y, tras una serie de maniobras brillantes, detener la iniciativa de las negras. Pero sobrevino una pequeña imprecisión y Adams, uno de los mejores, neutraliza el peón extra y la pareja de alfiles blancos (que no fue poquita cosa).

El formato del torneo era de eliminación simple en encuentros a dos partidas, con desempates reduciendo los límites de tiempo. Es comprensible que, llevando blancas, Carlsen no estuviera dispuesto a permitir que la primera partida terminara en tablas... al menos no sin poner "objeciones". Lo que siguió fue Carlsen utilizando una plétora de recursos para evitar tal resultado.

Muchos aficionados atribuyen el alto número de empates, en los torneos de élite, al grado de perfección alcanzado por los GMs. Sin embargo, Botvinnik, inquirido sobre el secreto de su éxito el el Torneo por el Título Mundial de 1948, respondió que, simplemente, cometió menos errores que sus rivales. Y es verdad que, en el ajedrez moderno, acertar con la jugada y plan justos no siempre alcanzan para triunfar. Se hace necesario tomar riesgos para confundir al oponente, además de jugar muy, pero muy bien. Así, el final con pareja de alfiles que vemos en la partida, es digno de estudio detallado (entiendo que Carlsen lo considera uno de sus mejores con pareja de alfiles).