Ataques al enroque (II) - Ataques sobre el peón de torre de rey

Ataques al enroque (II) - Ataques sobre el peón de torre de rey

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Continuando con el tema iniciado en la unidad anterior, aquí se estudia el ataque al enroque. Se verán ejemplos de ataques dirigidos contra el punto h7 (h2), con especial atención al clásico sacrificio de alfil en esa casilla y sus variaciones: agresión al rey con dama y caballo, con dama y torre, etcétera. Luego se estudian los sacrificios de otras piezas sobre h7 y los temas de ataque que tienen con objetivo el punto g7.

Ataques sobre el peón de torre de rey

Cuando se ataca el enroque corto del adversario, el punto h7 de las negras (o h2 de las blancas) debe ser objeto de especial atención. Así como, cuando el rey aún no ha enrocado, el punto de atención debe ser f7, porque sólo está defendido por el rey; una vez que el bando defensor ha realizado el enroque corto, el punto más débil suele ser ese h2 o h7. En los ejemplos y ejercicios que hemos analizado en la unidad anterior, vimos algunos casos en los que el bando atacante lograba la victoria haciendo converger sus fuerzas sobre el peón de la torre del rey; ese punto es esencial no sólo porque suele tener al monarca como único defensor, sino también porque las piezas del bando atacante, desde sus emplazamientos naturales, apuntan a dicha casilla. Lo hacen el alfil desde d3 o d6, la dama que va al ataque a h5 (o h4) y el caballo que salta a g5 (o g4).

Para que un ataque al enroque tenga máxima efectividad, hay que estar dispuesto a sacrificar material. Es raro que en una partida entre jugadores de cierta fuerza, pueda arrasarse la posición de un enroque sin afrontar e l riesgo de alguna entrega.

Desmantelar al rey por medio de sacrificios para luego acosarlo con las piezas supervivientes suele ser el procedimiento adecuado para obtener la victoria por ataque directo. El sacrificio es el elemento más creativo del ajedrez, aquel que estimula más la imaginación y la capacidad de cálculo del jugador, aquel que encierra más belleza.

Es importante, debido a lo dicho anteriormente, familiarizarse con los más clásicos procedimientos de ataque con sacrificios; por lo tanto es fundamental comenzar a dominarlos paso a paso, pues en este punto sólo se puede ser creativo a partir del conocimiento profundo de los procedimientos clásicos. En temas combinativos, además, la propia capacidad se ve considerablemente reforzada por la cantidad de ejemplos que se conocen.

El sacrificio del alfil 

Sin duda, el recurso de ataque con sacrificio más clásico contra un enroque corto es el que implica la entrega de un alfil en h7 (o h2). Vamos a ver un caso típico:

Ejemplo 1

Ahora es muy importante observar los elementos constitutivos de este ataque temático. Los veremos a continuación:
  1. El bando agresor debe tener un alfil en la diagonal b1 - h7, un caballo en f3 y la dama en d1 o e2; el punto h7 de las negras debe estar defendido sólo por el rey (no puede haber un caballo en f6).

  2. El salto de caballo a g5 debe estar protegido por un alfil en c1 o un peón en h4; es importante la falta del alfil negro de e7, que controla este salto.

  3. Es importantísimo el peón en e5, que impide la presencia de un caballo en f6 y quita casillas fundamentales al rey. En el ejemplo que hemos visto, si el peón no estuviese en e5, el sacrificio sería falso, pues después de 3.Dh5, Cf6 defiende todo.

Si se dan todos estos elementos, el ataque es casi siempre ganador. Pero hay que calcular cuidadosamente las posibilidades de la defensa, especialmente cuando el rey va a g6. Volvamos con otro ejemplo.

Ejemplo 2.1

¿Podían las negras tratar de ganar jugando 2. ..., Rh6? Volvamos a la anterior posición de partida.
Ejemplo 2.2


Sin duda, el juego de ambos bandos se puede mejorar, pero el objetivo de este estudio es mostrar temas de ataque. Como se ha visto, el sacrificio en h7 no siempre es ganador y resulta de la mayor importancia calcular con exactitud las posibilidades defensivas.

La dama y la torre en la columna <h>

Presentamos un ejemplo de esta poderosísima conjunción de piezas.

Posición 1

Otra posibilidad de ataque en base al sacrificio en h7 se da cuando el bando agresor puede montar un ataque con la dama y la torre en la columna <h>. En estos casos, si el blanco dispone de un peón en g5, el ataque suele ser ganador, pues cuando el rey blanco trata de huir por f7, el bando atacante juega g6 y crea una red de mate.

Un ejemplo de este caso lo vimos en la posición del ejemplo 2.1; volvamos a ella por un instante:

Ejemplo 3

Si no hay un peón que pueda ir a g5, el rey puede escapar vía f7, y el sacrificio se vuelve sumamente dudoso. En el caso de la posición 1, sin embargo, el ataque resulta efectivo porque el blanco tiene tiempo de colocar la torre delante de su dama. Ello es posible porque las piezas negras están muy alejadas de su rey, lo que deja al enroque bastante desguarnecido.

Veamos lo que se produce en la posición 1 mostrada más arriba.

Ejemplo 4

Esta maniobra es extraordinariamente instructiva; en los ataques por la columna <h> con dama y torre, es conveniente que la dama esté detrás de la torre; ésta amenaza el mate, y la otra quita casillas de escape.

El estudiante ha de considerar que la maniobra de pasar la torre delante de la dama es muy pesada, y que sólo es posible cuando las piezas del bando defensor, como en este caso, se hallan muy desplazadas del escenario de la lucha.

Ataque simultáneo sobre h7 y f7 (o h2 y f2)

Este tema se produce con bastante frecuencia en el juego.

Posición 2

Es otro tema clásico de sacrificio en h7, al que se llega cuando el bando atacante tiene un caballo en e5, y además puede pasar con su dama a h5 y el negro ha desguarnecido el punto f7 de su enroque. En este caso, el atacante cuenta con la ventaja de que las tablas están aseguradas.
Veamos el desenlace de esta partida.
Ejemplo 5

También en este caso hay que calcular con precisión la situación concreta del tablero, que casi siempre presenta diferencias con la de los ejemplos. Si el peón blanco estuviera en f2, o la torre blanca no estuviese en f1, la cosa sería muy distinta. De todas formas, los elementos constitutivos del tema de ataque son:

  1. El bando atacante debe tener un caballo en e5 y la posibilidad de pasar con su dama a h5.
  2. El negro debe tener indefensos los puntos h7 y f7.
  3. Para que el ataque sea ganador, es necesario disponer de alguna otra pieza que colabore en él; de lo contrario, el bando agresor sólo podrá alcanzar las tablas.

El sacrificio de alfil en h7 es una de las principales armas de ataque contra una posición normal de enroque. El alfil se sacrifica para permitir la invasión de la dama y un caballo, o de la dama y una torre, a través de la columna <h>. En todos los casos, es necesario calcular con precisión los posibles recursos de la defensa, pues un mínimo detalle determina la corrección o incorrección del sacrificio. Como regla general, la presencia de un peón en e5 favorece el bando agresor, mientras que un alfil en e7 suele beneficiar al defensor. Cuando el ataque se realiza con la dama y la torre, es importante procurar que la torre quede delante de la dama.

Sacrificios de otras piezas sobre h7

El punto h7 es, a veces, objetivo de otras piezas ; veamos algunos ejemplos:

Ejemplo 6

El siguiente ejemplo de sacrificio en h7 es más complejo y posee gran belleza.
Ejemplo 7
Los sacrificios sobre el punto h7 están presentes con muchísima frecuencia cuando se realiza un ataque al enroque. En general, permiten una invasión mortífera por la columna <h>, o facilitan la ganancia de tiempo para atacar otros puntos del enroque. Como todo sacrificio, deben estar basados en el control del centro, suele ser muy conveniente tener un peón apoyado en e5, y exigen un cálculo preciso, pues aunque se conozca el tema del ataque, una pequeña diferencia con el modelo conocido puede ser fatal.