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Nivel Principiante: Análisis de partida: ¿Qué es un plan?

Nivel Principiante: Análisis de partida: ¿Qué es un plan?

JMurakami
28 mar. 2017 18:37 0

Partamos desde lo sencillo: Un plan consiste en cómo disponer las piezas, en qué casillas, para  lograr algo positivo. Puede tratarse de una o de varias piezas, el plan puede constar de etapas (como, alcanzado este punto, se abren otras posibilidades), pero siempre consiste en: Dónde ubicar las piezas para lograr algo.

Se puede pensar en un plan como si jugáramos con piezas de Lego. Se hace un inventario de lo que se tiene a la mano (material, tiempo y espacio), y se comienza a visualizar qué puede hacerse con ellos. Hay que tener en mente que se evalúa la ventaja de alcanzar el objetivo, sea en ataque, en defensa o para mantener el equilibrio. ¿Así de simple? Sí... y no.

Jugar con un plan en mente –que siempre debe hacerse– significa que se juega ajedrez y no solo se mueven las piezas (o se pasea el "mouse" por la mesa). Pero el éxito en ajedrez también requiere precisión, es decir, el mejor plan disponible en la posición.

Quizá el mayor problema para los principiantes, al deducir y desarrollar un plan, provenga de la evaluación del tiempo y la actividad de piezas. Imaginemos a un jugador moviendo sus piezas, según su plan, para dar mate en tres; cualquier plan rival basado en dar mate en cuatro, y que no se oponga al primero, se quedará corto. Simplificadamente, eso es tiempo y actividad de piezas. El número de jugadas es el tiempo; las amenazas son las actividad de piezas. Otro problema para los principiantes es comprender que los planes no son estáticos sino dinámicos. Puede ser necesario ubicar a una pieza en –incluso– una mala casilla tan solo para entorpecer los planes rivales por algún tiempo, y esto puede requerir que el oponente deba reconsiderar, modificar y hasta abandonar su idea original (en lenguage ajedrecístico, idea se refiere a la ubicación de una o varias piezas en determinadas casilla, y puede llegar a ser indistinguible de un plan).

Cómo descubrir un buen plan.

Antes que nada, un plan activo (que genera amenazas contra la posición rival) necesita de condiciones posicionales que lo justifiquen. Pueden ser una combinación de debilidades en el campo rival (o la posibilidad de crearlas), más espacio, menos tiempo para reubicar las piezas, o superioridad de fuerzas en el sector.

Por lo común, los buenos planes apuntan contra las debilidades contrarias. De no existir, se desarrollan planes para crearlas. En todo caso, deben considerarse los planes rivales y la velocidad (el tiempo) con que puedan generar amenazas contra nuestra posición (tal como el ejemplo de mate en tres). En otras palabras, todo plan activo ha de constrastarse con la actividad de piezas rival.

Cuando nuestro plan activo no es más rápido ni forzado que el rival, se deben tomar medidas defensivas, al menos momentáneas, oponiéndose no solo a sus amenazas, sino también a la disposición de sus piezas y a su evolución (como dijimos, los planes son dinámicos).

Los buenos planes tratan de alcanzar (y no desear) superioridad de fuerzas contra una o varias casillas en un momento dado en el futuro. Aunque la superioridad se refiere –generalmente– a más piezas contra una casilla determinada (o el material en ella), también considera el valor relativo de las piezas involucradas. Así, generar presión con dos torres y la dama contra un punto defendido por dos peones, no es superioridad... a menos que intercambiar dos piezas pesadas por dos peones produzca algo positivo.

Retomando el tema, de ser un plan activo lo más probable es que las casillas estén dentro de la posición contraria, y que el objetivo sea material rival. Un plan defensivo opera bajo el mismo criterio, pero al interior de la propia posición. Cuando no hay plan activo disponible, porque las condiciones no existen, y es innecesario jugar pasivamente (a la defensiva), los planes toman la forma de maniobras y pequeñas operaciones tácticas que fuercen, del rival, medidas defensivas en la forma de concesiones posicionales.

Para que lo anterior sea posible, los elementos claves son el espacio, movilidad y coordinación. Mientras que la coordinación se refiere a varias piezas trabajando como conjunto contra puntos específicos, el espacio y la movilidad dependen, en grado sumo, de la estructura de peones.

Las estructuras de peones funcionan, en ajedrez, como las montañas y caminos para los ejércitos reales. Al margen de que la estructura de peones sea fija o móvil, tiende a determinar el espacio, la movilidad y la actividad de piezas. Así, saber cuándo mantener o modificar la estructura de peones, es un arma de inmenso valor en el arsenal de todo ajedrecista, dado que puede determinar si un plan es efectivo o inefectivo.

Cómo descubrir un plan preciso.

Un plan preciso no solo considera desarrollar amenazas contra la posición contraria, sino que también responde a las exigencias de la posición.

En otro artículo, "Lectura y Escritura", se habló del tema. Un plan preciso surge de un proceso interactivo entre lectura y escritura de y hacia el tablero. De acuerdo, esto no es un concepto para principiantes, pero ahora ya saben hacia adonde van. En términos sencillos, se lee la posición mediante la evaluación del material, tiempo, espacio y actividad de piezas (para deducir la lógica interna propia y específica en la posición), y se escribe aplicando la lógica (basada en la lógica interna), el cálculo preciso, la intuición y el conocimiento.

El patrón de reconocimiento para identificar que se ha dado con un plan preciso, proviene de una disposición armoniosa de la piezas que reduce la actividad de piezas rival, su espacio, tiempo y material, comparados con los propios, en el sector donde transcurren las acciones o sobre todo el tablero.

Este término, disposición armoniosa de piezas, se refiere al mínimo uso de recursos (si necesarios) en la defensa, mientras la mayor parte de las fuerzas están activas. Los recursos no solo se refieren al material (piezas y peones), sino también a los tiempos (las jugadas). En ajedrez (aunque éste tampoco sea un concepto para principiantes), el material, el tiempo y el espacio son intercambiables para incrementar la actividad de piezas, o para negar la propia al rival. Ello sucede en las combinaciones tácticas; ahora ya saben el por qué.

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La siguiente partida proviene de una solicitud para análisis en los foros, jugada bajo formato rápido (10+10). El jugador que llevaba las blancas añadió comentarios a ella y, me pareció interesante el mantenerlos para dar un formato de conversación y porque, entre otras cosas, le pareció que contaba con ventaja de desarrollo en la apertura y que, seguramente, obvió la forma de convertirla.

A lo interesante: Aunque en efecto, las blancas "adelantaron" en el desarrollo, sus piezas no coordinaban contra punto alguno en la posición negra, ni se oponían a los planes rivales. Si alguien cree que con solo sacar a las piezas de sus casillas de origen, algo mágico o automático sucederá... bueno, no es así. El desarrollo de las piezas debe tener y seguir un propósito, un plan, y ya desde los primeros movimientos se debe tener una idea –al menos general– de cuál es ese propósito, a medida que las estructuras de peones comienzan a definirse.

 

 

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